La crisis del acero argentino vuelve a golpear de lleno en Santa Fe. A partir de este viernes 29 de agosto, Acindar paralizará nuevamente su planta de Villa Constitución, afectando al área de laminados y avanzando con una nueva tanda de suspensiones. Según la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), son más de 200 los trabajadores alcanzados por la medida, que implica el cobro del 75% de sus salarios.
La decisión se enmarca en el esquema de producción intermitente que viene aplicando la compañía, propiedad del grupo ArcelorMittal, para intentar adecuarse a la fuerte caída de la demanda. “La situación es crítica, cayó la construcción, el automotor no tracciona y el agro no sostiene la demanda”, advirtieron desde el gremio.
Un sector en crisis
El parate responde a múltiples factores: el derrumbe del consumo interno, la paralización de la construcción y el avance de las importaciones de acero, en particular desde China. Según datos del sector, Acindar trabajó en 2024 al 50% de su capacidad instalada, cerrando el año con 600.000 toneladas producidas, la mitad de lo alcanzado en 2023.
La contracción golpea a dos sectores clave: la industria (-12,4%) y la construcción (-19,5%). “Ya preocupa la parada, y de hecho tendría que parar más la turnicidad, pero lo que están haciendo es producir tres semanas y parar una”, señalaron fuentes de la planta.
Impacto laboral
En Villa Constitución, la empresa mantiene desde enero un acuerdo con la UOM que permite suspensiones con el 75% de los haberes. El esquema rige hasta diciembre y se combina con un plan de retiros voluntarios, lo que redujo la plantilla de 1.230 empleados propios en noviembre de 2023 a unos 930 actuales, además de un recorte de contratistas en la misma proporción.
Hoy la planta opera con un solo horno y acumula un excedente mensual de entre 15.000 y 20.000 toneladas de acero sin colocar. “El acuerdo de suspensiones se irá adaptando a las necesidades operativas de la empresa. Es probable que el esquema de paradas de planta se repita hacia fin de año”, admitieron desde la compañía.
Señal de alarma
Si bien por ahora la medida afecta solo a la planta de Villa Constitución, Acindar no descarta extender el esquema al resto de sus establecimientos en Rosario, San Nicolás, La Tablada y Villa Mercedes.
El nuevo parate en una de las principales industrias metalúrgicas del país refuerza la señal de alarma sobre el estancamiento productivo e industrial que atraviesa Argentina, y en particular sobre la delicada situación laboral en el cordón industrial santafesino.