El silencio como denuncia: trece años de Mujeres de Negro Rosario transformando el espacio público

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Desde hace más de una década, el colectivo rosarino convirtió las intervenciones artísticas, el silencio y la presencia en las calles en herramientas para denunciar la violencia contra las mujeres. La organización también impulsa un observatorio de femicidios, acompaña a víctimas y familiares y participa en espacios de incidencia política y cultural.

Por Daniela Ledesma

Vestidas de negro, con los rostros cubiertos y en absoluto silencio, las integrantes de Mujeres de Negro Rosario ocupan el espacio público para interpelar a quienes transitan por la ciudad. No levantan la voz ni utilizan megáfonos. Su mensaje se expresa a través de la presencia, la memoria y la denuncia de las violencias que atraviesan a mujeres y diversidades.

Desde su conformación en 2012, el colectivo desarrolló una intensa tarea de visibilización de los femicidios, los travesticidios y otras formas de violencia de género mediante intervenciones urbanas, actividades de sensibilización, producción de datos y acompañamiento a víctimas y familiares. Su trabajo convirtió al silencio en un lenguaje político y artístico capaz de generar reflexión allí donde las palabras muchas veces no alcanzan.

Un movimiento nacido contra la guerra

La historia de Mujeres de Negro comenzó en Jerusalén a fines de la década de 1980, cuando un grupo de mujeres israelíes decidió manifestarse públicamente, vestidas de negro y en silencio, para rechazar la guerra y la ocupación de los territorios palestinos. Aquella experiencia se expandió rápidamente a distintos países y dio origen a una red internacional comprometida con la paz, los derechos humanos, el feminismo y la resistencia no violenta.

Con el paso de los años, cada país fue adaptando ese legado a su propia realidad social.

Melina, integrante de Mujeres de Negro Rosario, explicó que el movimiento mantuvo su esencia, aunque en América Latina el eje principal pasó a ser la violencia contra las mujeres.

«Si bien tenía como objetivo principal ir contra la guerra y por la paz, desde nuestra región nuestra guerra era la guerra en contra de las mujeres con los femicidios», señaló durante la entrevista realizada para este trabajo.

En Rosario, esa resignificación permitió convertir una experiencia internacional en una herramienta de intervención frente a una problemática local que continúa generando preocupación social.

Historia Internacional de Mujeres de Negro:

https://www.mujerpalabra.net/activismo/mdnmadrid/pages/articles/HistoriaMdNMadrid_052012.pdf

El nacimiento de Mujeres de Negro Rosario

La organización comenzó a conformarse en Rosario en 2012. Según recordó Marta Pérez, referente del colectivo, la iniciativa surgió a partir del trabajo conjunto de mujeres provenientes de distintos espacios sociales, feministas y de derechos humanos que buscaban generar acciones públicas frente al crecimiento de la violencia machista.

Desde entonces, las integrantes comenzaron a realizar las tradicionales «paradas»: intervenciones silenciosas en espacios públicos donde el cuerpo se transforma en una herramienta de comunicación y denuncia.

Lejos de las manifestaciones tradicionales, las acciones del colectivo apelan al impacto visual. El color negro representa el duelo por las víctimas, mientras que el silencio invita a detenerse, observar y reflexionar.

Con el tiempo, las intervenciones comenzaron a formar parte del paisaje urbano rosarino en fechas emblemáticas vinculadas a los derechos humanos, la memoria y la lucha contra las violencias de género.

Mucho más que intervenciones urbanas

Aunque las imágenes de las paradas públicas suelen ser la cara más visible del colectivo, su trabajo cotidiano va mucho más allá.

Mujeres de Negro Rosario desarrolla tareas permanentes de articulación con otras organizaciones, participa en espacios institucionales, impulsa actividades de formación y promueve acciones de prevención destinadas a visibilizar distintas formas de violencia.

Para Marta Pérez, uno de los principales desafíos consistió en comprender que la intervención pública debía complementarse con acciones concretas de acompañamiento y producción de herramientas para la comunidad.

Ese proceso derivó en la creación de uno de los proyectos más importantes impulsados por el colectivo: el Observatorio de Femicidios «Vanesa Celma».

Un observatorio para transformar los datos en memoria

Además de las intervenciones artísticas, Mujeres de Negro Rosario creó el Observatorio de Femicidios «Vanesa Celma», una iniciativa destinada a registrar, sistematizar y analizar los asesinatos por razones de género ocurridos en la provincia de Santa Fe.

Florencia Matas explicó que el observatorio no se limita a elaborar estadísticas.

El trabajo incluye el seguimiento de cada caso, la recopilación de información judicial y periodística y la construcción de indicadores que permitan comprender cómo evolucionan las violencias y cuáles son las respuestas institucionales frente a estos hechos.

Para las integrantes del colectivo, producir información también constituye una forma de militancia y de construcción de memoria colectiva. Los datos permiten visibilizar una problemática estructural y aportan herramientas para el diseño de políticas públicas orientadas a la prevención de la violencia de género.

El arte como forma de interpelar a la sociedad

Las intervenciones de Mujeres de Negro Rosario buscan romper con la lógica tradicional de la protesta. No hay escenarios, discursos ni consignas gritadas. La propuesta consiste en ocupar el espacio público mediante acciones performáticas donde el silencio adquiere un profundo significado político.

Las integrantes utilizan vestimenta negra, máscaras, sillas vacías, carteles con nombres de víctimas y distintos elementos simbólicos que representan las ausencias provocadas por la violencia machista. Cada intervención es pensada colectivamente y adaptada al contexto en el que se desarrolla.

Lelis, integrante del colectivo, explicó que las «paradas» constituyen uno de los principales recursos de comunicación de la organización.

«Las paradas son intervenciones silenciosas. La gente se acerca, pregunta, observa. Ese momento de detenerse ya genera una reflexión», relató durante la entrevista.

La elección del silencio no implica ausencia de mensaje. Por el contrario, propone que sea el público quien complete el sentido de la intervención a partir de las imágenes, los cuerpos presentes y los nombres de las víctimas.

Acompañar antes de que sea demasiado tarde

Con los años, el trabajo del colectivo fue ampliándose hacia el acompañamiento de mujeres en situación de violencia y de familiares de víctimas de femicidios.

Según explicó Marta Pérez, el objetivo no consiste únicamente en visibilizar los casos cuando ya ocurrieron, sino también en intervenir durante el proceso previo para evitar que la violencia escale hasta sus consecuencias más extremas.

«La idea es acompañar a las mujeres durante toda la ruta crítica, para que no termine en un femicidio», señaló la referente del colectivo.

Incidir en las políticas públicas

Además de las acciones comunitarias, Mujeres de Negro Rosario participa en espacios de articulación con organismos estatales, organizaciones sociales y ámbitos académicos.

La organización integra mesas de trabajo y promueve propuestas vinculadas con la prevención de la violencia de género, la capacitación institucional y el fortalecimiento de políticas públicas.

Nadia Coronel destacó que uno de los objetivos permanentes del colectivo consiste en generar incidencia para que las problemáticas de violencia sean abordadas desde una perspectiva integral.

«No alcanza con visibilizar. También necesitamos políticas públicas que prevengan, acompañen y garanticen derechos», explicó durante la entrevista.

Las integrantes consideran que la articulación entre organizaciones sociales y organismos públicos resulta fundamental para construir respuestas más eficaces frente a una problemática compleja.

Más allá de las calles

La trayectoria de Mujeres de Negro Rosario también trascendió el espacio público.

Las tradicionales intervenciones artísticas del colectivo fueron incorporadas a distintos espacios culturales de la ciudad como forma de ampliar el debate sobre la violencia de género, los derechos humanos y la construcción de una cultura de paz.

Entre esas experiencias se destacan su participación en FUGAS. Los feminismos como medida de transformación de la vida contemporánea y en la muestra Mujeres Revolución, organizadas por el Centro Cultural Parque de España. Allí, las integrantes trasladaron sus performances al ámbito expositivo, compartiendo el espacio con artistas, investigadoras y organizaciones feministas de Rosario. Estas propuestas permitieron acercar nuevas miradas sobre el activismo y reconocer las intervenciones del colectivo también como expresiones artísticas y de memoria colectiva.

Un mensaje que sigue vigente

Más de una década después de su nacimiento, Mujeres de Negro Rosario continúa ocupando el espacio público con la convicción de que el silencio también puede convertirse en una forma de denuncia.

Mientras las cifras de violencia de género siguen interpelando a la sociedad, el colectivo sostiene una tarea que combina memoria, acompañamiento, producción de información y acciones artísticas para mantener visibles historias que muchas veces corren el riesgo de quedar reducidas a una estadística.

Las voces de sus integrantes coinciden en un mismo objetivo: transformar la indiferencia en compromiso ciudadano y recordar que detrás de cada nombre existe una vida atravesada por la violencia que merece ser contada.

Audio de la entrevista completa:

Fuentes consultadas

Entrevistas propias

  • Marta Pérez, referente de Mujeres de Negro Rosario. Entrevista realizada por Daniela Ledesma Arguello, Rosario, agosto de 2026.
  • Florencia Matas, integrante de Mujeres de Negro Rosario. Entrevista realizada por Daniela Ledesma Arguello, Rosario, agosto de 2026.
  • Melina Coronel, integrante de Mujeres de Negro Rosario. Entrevista realizada por Daniela Ledesma Arguello, Rosario, agosto de 2026.
  • Lelis Coronel, integrante de Mujeres de Negro Rosario. Entrevista realizada por Daniela Ledesma Arguello, Rosario, agosto de 2026.
  • Nadia Coronel, integrante de Mujeres de Negro Rosario. Entrevista realizada por Daniela Ledesma Arguello, Rosario, agosto de 2026.

Documentación consultada

Créditos: Producción periodística, entrevistas, fotografías, registro audiovisual, edición y redacción: Daniela Ledesma Arguello.